Mensaje del intendente José Luis Foulkes

Buenos días a todos
Hoy terminamos un proceso excepcional en la vida institucional de la ciudad. Tal como anticipara en mi mensaje del 1 de marzo, debíamos como sociedad llevar adelante el proceso institucional de las elecciones municipales y hemos cumplido.

Quiero compartir el beneplácito de haber podido participar en una campaña que se caracterizó por las diferencias conceptuales y no por los agravios. Producto de la expresión ciudadana hoy me encuentro ante la inmensa emoción y responsabilidad de ser el intendente de la ciudad.
Como ocurrió históricamente, Viedma vive, respira y se comporta con una fuerte interacción entre la política partidaria y la política publica, situación positiva en términos generales, pero que en determinados momentos puede ocasionar colisiones.
Quienes tenemos la vocación de hacer política para transformar la realidad seguramente coincidiremos, como primer acuerdo, acerca de la importancia que el gobierno municipal sea un actor protagónico y central en la vida de la comunidad.
Por eso, el primer paso que estamos transitando es la coordinación de las políticas públicas con otros estamentos del Estado, debatiendo y consensuando, para luego sí coordinar con la sociedad civil e intervenir y liderar en las políticas públicas. Este proceso de organización conjunta se debe realizar respetando las identidades y representaciones otorgadas por la ciudadanía, pero con la convicción que nos debe unir el bien común.
Me comprometo a ser el conductor de un equipo de trabajo para un Estado municipal con fuerte presencia en la búsqueda de soluciones y acompañamiento de las distintas problemáticas que aquejen a los viedmenses.
Concibo la función pública municipal de manera integral e integrada, como un todo en cuyo centro  se ubica el vecino y su entorno; el hombre,  la mujer, el  anciano y la anciana, los jóvenes, el niño y la niña, cada cual con sus problemáticas. En esos inconvenientes debe decir presente el Estado municipal para compensar, reparar o sencillamente acompañar, pero con el firme propósito de brindar oportunidades a los más desfavorecidos, de manera que puedan reorganizar su vida en condiciones más igualitarias.
En ocasiones serán soluciones al alcance del Municipio y en otras deberán ser gestionadas en otros ámbitos, pero cada vecino debe tener la tranquilidad de saber que esta administración está dispuesta a acompañar, contribuir con ideas, con  propuestas y actuar en defensa del ciudadano.

Este periodo económico esta signado por  la confirmación de una certeza: se terminó, al menos por ahora, el viento de cola.
Esto no significa que tengamos un Municipio endeudado o con ahogo financiero. Sí, en cambio, los márgenes para la realización de obra pública de envergadura y la prestación de servicios de magnitud se han estrechado.
El factor central que opera sobre esta situación, sin dudas, es la inflación, que encarece los servicios, las obras y genera una mayor puja salarial y redistributiva.
Un dato central en el análisis es el importante descenso de la influencia de los ingresos propios en el total del Presupuesto Municipal. Si bien los índices de pago en término de los vecinos siguen siendo buenos, en 2005 los ingresos propios constituían un 35 por ciento del total de recursos y hoy apenas superan el 29.
También se está comprobando un descenso en variables externas como el fondo sojero, destinado a obras de infraestructura.
La administración ordenada de todos estos años ha permitido que la mayor estrechez no se convierta en crisis; como no hubo despilfarro, hoy que la situación es más ajustada podemos respirar aliviados porque no volveremos a situaciones como los atrasos salariales, el no pago a proveedores, la paralización absoluta de las obras.
Necesitamos, más que nunca, mantener valores adoptados de los últimos años, como la austeridad, el desendeudamiento, el equilibrio entre sueldos y servicios, y la transparencia para pagar lo justo por obras y servicios.
Vamos a trabajar en el recupero de deuda ampliando la base de contribuyentes cumplidores de carácter voluntario y el cruzamiento de información tributaria. Aspiramos a hacer efectivas las tasas a antenas telefónicas, derechos por publicidad, el control de obras irregulares y sumar comodidades al contribuyente a través de ampliar las posibilidades de pago electrónico.
Precisamos, además, tener el oído atento a las expectativas y necesidades del vecino en cada una de las áreas. En tiempos de delicado equilibrio, donde se deben priorizar acciones ya que los recursos no alcanzan para desarrollar todas simultáneamente, es nuestra obligación agudizar desde el Estado la capacidad de escuchar al ciudadano. Solo de esa forma, se compaginará lo más afinadamente posible la acción estatal con las expectativas comunitarias.
Vamos a avanzar en reuniones con las juntas vecinales, en sumar más líneas de comunicación directa con el vecino y buscaremos acuerdos con las universidades para que nos provean tecnología para compilar, hacer un seguimiento y sistematizar los reclamos.
Escuchar, priorizar y ejecutar son las premisas.
En este marco es importante el sistema de Internet social, al que queremos añadirle conexión para las juntas vecinales como centros de accesos y servicios municipales como la impresión de las tasas e impuestos.

Obviamente, en este aspecto de integrar y de priorizar, el Presupuesto Participativo con las juntas vecinales seguirá siendo una herramienta central.

Este año, además, será el tiempo de renovar las representaciones barriales. Comenzaremos con las elecciones en las juntas vecinales apenas esté aprobada la nueva Ordenanza que establece un nuevo sistema representativo proporcional.
En el marco de una realidad económica más acotada y de una ciudad que ha vivido una expansión demográfica y territorial muy importante, la inversión pública nacional y provincial en infraestructura se hace imprescindible.
Luego de un año difícil, tenemos buenas señales de inicio de obras retrasadas. Sepan que voy a representar a todos los viedmenses a la hora de gestionar donde sea necesario, de aplaudir y agradecer cuando tengamos las inversiones y de defender a Viedma cuando no encontremos el eco necesario. Maximizar los esfuerzos y los recursos debe ser un norte.
Con algunas carteras del gobierno provincial debemos brindarnos nuevos ámbitos de diálogo y de discusión de políticas públicas. Vamos a darnos la oportunidad de confiar en que quedaron atrás determinados prejuicios anidados en algunas áreas respecto a nuestra ciudad.
En este marco, la agenda municipal va sumando áreas de incumbencia que antes eran exclusivamente provinciales o nacionales. No ocurre solo en Viedma, sino en todo el país.
La comuna ya tomó un rol protagónico hace tiempo en la cuestión habitacional, aspecto que durante décadas fue jurisdicción de otros estamentos.
Loteos sociales, el programa CasaViedma, la provisión de servicios y ahora la construcción de casas dan cuenta de ello.
Atento a la gran expectativa generada por el inicio de las viviendas, deseo aclarar que es un proceso que recién comienza, que tiene más de un año de ejecución, y que dentro de ese periodo discutiremos y generaremos la mejor política pública para su ejecución, distribución y recupero. Una solución lógica y transparente, como quiero, requiere paciencia.
Si la inflación y un parate económico repercuten en la Municipalidad de Viedma, mucho más lo hacen en los sectores más vulnerables de nuestra ciudad.
El Municipio no es ajeno a la corriente que sostiene que la inclusión social pasa por la promoción del empleo y la autogestión. El Estado como articulador de los distintos actores sociales debe ser garante de una integración real entre ciudadanos protagonistas de la generación de su propio bienestar.
Los valores ideológicos que preserva esta gestión municipal tienen como eje central propiciar una ciudadanía activa que se apropie de sus derechos y sus obligaciones, y que sea capaz de discutir y participar de las políticas de gobierno en pos de mejorar la calidad de vida de los vecinos.
Convencidos de que el asistencialismo no ayuda a este bienestar sino que se convierte en un paliativo de emergencias, las políticas sociales apuntan al desarrollo de las potencialidades del ser humano, a la promoción de los derechos y garantías de cada ciudadano y al entendimiento de que las verdaderas políticas públicas son aquellas que trascienden el presente y a la propia gestión.
No obstante, la realidad social con la que hoy nos encontramos en Viedma, nos obliga a poner una especial consideración  nuevamente hacia la asistencia directa, sobre todo en materia alimentaria.
Deberemos, entonces, complementar todas las políticas de mediano plazo para la promoción social, del empleo y capacitación, con la atención de aquellas personas en situación de vulnerabilidad y que hoy no pueden satisfacer las necesidades alimentarias básicas. Aspiramos a que este período sea el más corto posible y trabajaremos para que así ocurra.

Hablábamos de un nuevo rol en materia de tierra y vivienda. Sin dudas que, con los recursos y gestiones disponibles, la comuna tiene un mayor protagonismo, producto del enorme aumento de la demanda en los últimos años.
Alternativas de difícil acceso a los créditos hipotecarios, los requisitos de ingreso y trabajo formal que se establecen en los planes de viviendas y un encarecimiento de los terrenos incrementaron la presión hacia los municipios, que antes solo destinaban sus esfuerzos a los sectores más vulnerables.
La nueva realidad nos obliga, también, a buscar cambios en la asignación de lotes. Actualmente solo se prioriza la vulnerabilidad en desmedro de variables como el tiempo de espera y otros. De esta forma, se hace carne en muchos la falta de expectativa de acceso. Debemos buscar alternativas para que las parejas jóvenes, familias con pocos hijos, personas mayores, también tengan cupos que les permitan llegar al terreno propio.

En cuanto a las acciones de promoción social, vamos a mantener programas como las becas PIE, Viedma te quiere bien y CasaViedma, sumando modalidades. Queremos agregar a las becas nuevas alternativas de inserción laboral, como pasantías; a la contención de jóvenes, búsqueda de emprendimientos asociativos; y al CasaViedma, la posibilidad de prototipos, planos y terminación de núcleos húmedos.
Obviamente, en materia social buscaremos acompañar el crecimiento territorial y poblacional, pero manteniendo los índices de coberturas de servicios básicos. Estamos convencidos que las inversiones en agua, luz, gas y cloacas son la mejor tarea social y sanitaria.
Actualmente estamos ejecutando la obra de cloacas en el Independencia, que completará el barrio, llegarán los servicios al loteo 22 de abril como obra complementaria de las casas, gestionamos el gas para el 30 de marzo a través de una autorización para usar el ahorro en el gasoducto Conesa – Viedma, esperamos el inicio de las cloacas en el Loteo Silva y gestionamos el financiamiento para el sector Nehuén, donde terminamos el gas pero necesitamos la red cloacal.
 
En el caso específico de la seguridad, no voy a profundizar en este espacio sobre su complejidad y la multicausalidad que requiere su abordaje; pero debemos reconocer que tanto la violencia en general como el delito en particular vienen ofreciendo un comportamiento lamentable y preocupante. Debemos realizar cuánto esfuerzo sea posible en defensa de la seguridad como bien público y del derecho a la tranquilidad para cada viedmense. Debe haber un cuidado permanente para no estigmatizar ni zonas ni barrios, que por un lado complejizan la inclusión y además generan desazón en los vecinos que sobrellevan una vida normal, que son la mayoría.
Para ello hemos iniciado un camino con el gobierno provincial de discusión política y técnica para entendernos y coordinar acciones que profundicen las que  ya venimos desarrollando en cuanto a la contención de nuestros jóvenes.
También vamos a trabajar para la recuperación del Consejo Local de Seguridad, para que estén representados los distintos sectores e instituciones. Una ciudad más segura requiere del aporte de todos, sin distinción. La prevención es un eje de real importancia a la hora de evitar el delito. Hemos acordado implementar este Consejo, con una activa participación y capacitación de sus integrantes.


En materia de obra pública, no es el momento para detallar un plan puntilloso, porque la planificación estará atada al financiamiento para infraestructura que podamos gestionar. Si logramos obras importantes, podremos destinar más recursos a ejecutar otras menores en cuanto a montos pero importantes para los vecinos.
Tenemos previsto continuar muchas de las políticas que han cambiado la ciudad en los últimos años.
La red de bicisendas, que aporta seguridad vial, la extensión del sistema de agua cruda, la mejora de los espacios verdes barriales, la ampliación y reconversión de la iluminación, la construcción de cordón cuneta y de pavimento en arterias primarias, son objetivos que no caducan.
Estamos trabajando en alternativas de asfaltado con sistemas más directos entre vecinos y empresas, para zonas donde los frentistas muestren acuerdo y puedan abonar en plazos acotados. De esa forma, nos permitiría abocarnos a arterias de gran circulación en zonas donde los vecinos necesitan financiamiento a más largo plazo por parte del Municipio.
Asimismo, estamos convencidos de la estrecha relación entre obra pública y niveles del empleo, priorizando siempre y en cada una de nuestras acciones la mano de obra local.
A esta continuidad le añadiremos un concepto de la obra asociada a la búsqueda de soluciones para los pequeños problemas cotidianos que tenemos los viedmenses. Inconvenientes que a veces, por su escala un poco más micro, no tienen la atención debida.
Como ejemplo, nos referimos a las garitas en las paradas más concurridas, a una mejor señalización de lo que usamos todos, a esa luz que falta, al sector donde se acumula agua, al canasto que no está. Son cuestiones cotidianas que, en ocasiones por pocos significativas en el contexto de ciudad, no se resuelven.
Seguiremos profundizando el camino del reciclado de basura. Ampliaremos los planes en marcha y sumaremos nuevos elementos a la posibilidad de su reutilización.
Las veredas, lo sabemos todos, son un problema en muchos sectores. El Estado empieza a cumplir con su parte, ya que incrementamos en decenas de kilómetros las aceras existentes en espacios públicos, sobre todo barriales. Es el tiempo del centro y de los barrios con mejores ingresos y buscaremos alternativas para que los vecinos cumplan con su obligación.
Procuraremos fortalecer los lugares de encuentro en espacios abiertos con más infraestructura. Bancos, juegos infantiles, mejor iluminación, harán que las familias convivan aún mejor en sectores públicos.
El crecimiento geográfico que ha tenido la ciudad requiere de inversiones en el estudio y mejoramiento de las cuencas de desagües pluviales. Estamos trabajando en una mejor coordinación, en la solución de los problemas recurrentes durante y después de cada tormenta, hemos adquirido elementos paliativos importantes y debemos ir por inversiones que garanticen un mejor desagüe. Es el tiempo de sumar al esfuerzo personal, al compromiso y la presencia demostrada ante cada emergencia, capacitación y previsión en algunas áreas.

En Deportes y Cultura los objetivos serán dos: promover el acceso masivo de los viedmenses a talleres y eventos y fortalecer la infraestructura.
Apuntamos a lograr el objetivo de 2000 viedmenses realizando talleres culturales cada año. Para ello, vamos a trabajar con las juntas vecinales, a sumar propuestas propias y fortalecer la gestión asociada.
Es imprescindible un proceso equilibrado entre la sumatoria de ámbitos culturales y el incremento de las actividades. Cuando inauguramos el Segundo Centro Cultural, ampliamos las posibilidades. Pero no hubiese servido si hoy no tuviera decenas de talleres y eventos.
Aunque no tenemos los recursos propios para concretarlos, vamos a gestionar dos anhelos: el tercer centro cultural y sociorecreativo en el antiguo matadero municipal y un multiespacio de mediana capacidad en el Centro Cultural, con tecnología de punta, que se pueda utilizar como centro de convenciones, auditorio, sala y cualquier otro requerimiento, con capacidades acordes a la infraestructura y la estrategia turística de la ciudad.
Aspiramos, asimismo, a consolidar nuevos ámbitos en espacios abiertos para la cultura popular. La Feria Municipal, los artesanos y la costanera norte tienen las potencialidades necesarias.
Hoy tenemos una agenda anual que comienza con el verano en El Cóndor y que cada mes cuenta con actividades convocantes y para todos los gustos. Vamos a continuar con los ciclos de conciertos, festivales de rock, el Encuentro de Arte Infantil, la Feria Municipal del Libro, concursos para bandas amateur, el circuito de teatro infantil, la Semana de las Artes y exposiciones todo el año.

Más de 15 mil viedmenses participan de las actividades deportivas municipales cada año, con propuestas en cada uno de los barrios y en los polideportivos.
Vamos a trabajar en fortalecer los gimnasios con obras que hagan a la prolongación y comodidad de su uso. En el anexo del Ángel Cayetano Arias instalaremos la calefacción y construiremos vestuarios.
El complejo de mediano rendimiento profundizará su liderazgo regional con la instalación de la pista sintética de atletismo. Se sumará, de esta forma, a los dos gimnasios, la cancha de arena, el Instituto de Educación Física y su natatorio, y a la Escuela Municipal de Canotaje.
Queremos, en este sector, construir albergues deportivos para recibir atletas de toda la norpatagonia y aprovechar integralmente la infraestructura.
El Deporte debe convocar al niño, al joven, al adulto y al adulto mayor, y tener alternativas para todas las condiciones físicas. Estamos orgullosos de nuestros premiados atletas y los respaldaremos, pero sobre todo queremos que cada viedmense mejore su salud con actividad sistemática.
Aspiramos a sumar una pileta para rehabilitación y natación, dotar de más infraestructura a los 18 playones barriales, fortalecer el accionar de todas las áreas municipales en actividades de contención y recreación, como la Colonia de Vacaciones.
También apoyaremos con infraestructura la consolidación de las canchas para el fútbol barrial, fortaleceremos el trabajo con las personas con discapacidad, continuaremos respaldando los eventos propios y organizados por otras instituciones, de manera de nutrir cada día más la importante agenda anual en materia deportiva.


Tenemos claro que es necesario mejorar, en términos generales, el control de espacios públicos. La ciudad ha crecido y enfrenta los problemas lógicos del desarrollo. Tránsito, comercios, basura en la vía pública, construcciones, canes sueltos, son temas que se repiten como inconvenientes en todas las localidades.
Mejorar el control, buscar mecanismos creativos sustentados en las nuevas tecnologías para que los ciudadanos colaboren y seguir avanzando en programas de concientización en niños y adultos, son tareas ineludibles.

Aunque cada área tenga objetivos, finalidades y actividades diferentes, cada acción de la Municipalidad de Viedma debe estar impregnada por el objeto supremo de defender el empleo.
La generación de puestos de trabajo no es un propósito encajonado en una estructura del organigrama. Debe ser una variable fundamental a la hora de la toma de decisiones de cualquier funcionario municipal. El municipio no podrá responder en forma directa a la demanda de empleo, pero sí es un actor y motor del desarrollo local.
Hemos alcanzado ya un gran acuerdo político: Viedma necesita ampliar la base de sustentación en el crecimiento de los diversos sectores, el industrial, el comercio y servicios, el productivo, el educativo y el turismo.
Uno de nuestros objetivos para la gestión es la creación de un Observatorio Económico Local, que permita la confección de estadísticas y evoluciones económicas futuras para la planificación de las políticas públicas. La participación del sector público y de las universidades es fundamental.
El trabajo y los jóvenes es otra de las grandes preocupaciones, porque sabemos cuánto más fácil es transitar la vida munido de las herramientas que nos ponen en condiciones de competir en un mundo laboral cada vez más exigente, que requiere de la capacitación y actualización permanente.
Esperamos concretar los convenios y acuerdos que vienen muy demorados con el Ministerio de Trabajo de Nación, por intermedio de la Gerencia de Empleo y Capacitación Laboral con sede en Viedma, y llevar adelante el plan destinado a los jóvenes con orientación al mundo del trabajo, terminalidad educativa, cursos de formación profesional y apoyo a la generación de emprendimientos independientes, junto a talleres de apoyo a la empleabilidad e integración social y búsqueda de empleo. También se gestionará ante el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación financiamiento para la puesta en marcha de cooperativas en el marco del Programa Argentina Trabaja.

Tenemos la necesidad de seguir motorizando alternativas de generación de empleo que complementen nuestra condición de capital.
Mostrar el Parque Industrial, vincularlo más con la demanda urbana y de otras localidades, que pueda participar en Ferias, es uno de los objetivos.
Para el comercio buscaremos mecanismos de financiamiento con tasa subsidiada, la consolidación de corredores comerciales existentes y la añadidura de otros, la capacitación permanente y la búsqueda de formas asociativas.
La consolidación de un polo de educación superior que lidere la región también generará movimiento económico, arribo de estudiantes, masa crítica y la posibilidad de intercambios con el sector público para buscar soluciones concretas para problemas de la ciudad. Ya estamos trabajando en la vinculación de las juntas vecinales con las universidades para que tengan conocimiento de la extensa oferta académica y de las opciones para participar en cátedras abiertas.
También la vinculación con nuestro valle productivo será un objetivo. Saben todos que sostenemos la posibilidad de la inclusión no solo del Municipio sino también de los actores productivos y sociales que forman parte del desarrollo local en el IDEVI. Solicitaremos la discusión desde lo productivo y desde la legislación del modelo para este motor de desarrollo local. Desde el Ministerio de Producción ya hemos sido invitados a debatir y brindaremos nuestro punto de vista.

Finalmente, el turismo es el otro gran motor generador de empleo. Aspiramos a continuar con la política del fortalecimiento del trabajo con el sector privado, ya sea a través de las asociaciones intermedias o con sectores específicos de la comunidad en relación directa con esta materia.
Haremos especial hincapié en planificar acciones conjuntas para la promoción del destino y la incorporación del mismo en redes y circuitos turísticos de sindicatos, gremios y obras sociales.
De igual manera se trabajará en la búsqueda de inversiones que fortalezcan la oferta y la generación de nuevos productos para lograr un beneficio directo de la actividad turística en la comunidad local, tales como la creación del Centro de Avifauna en El Cóndor y la incorporación de un Minibus para city tour, entre otros.
La diversificación de atractivos y servicios es fundamental para cumplir con los objetivos de romper la estacionalidad del lugar y de prolongar las estadías de los visitantes en nuestra zona. En los últimos años hemos visto una extensión de la afluencia turística hacia el mes de febrero y durante fines de semana largos.
Prevemos además la continuación de los programas de capacitación orientadas a mejorar la calidad de los servicios turísticos, así como también las charlas de sensibilización turística en las escuelas primarias y las dirigidas al personal en contacto directo con los visitantes.
Obviamente, la formulación del Plan Estratégico de Turismo, presentado recientemente junto a Patagones, permitirá profundizar algunas políticas, sumar otras y tener un objetivo común para la interacción turística de toda la región, manteniendo el cuidado ambiental y priorizando la generación de empleo.
El Cóndor será el eje de servicios y tendremos estrategias para su revalorización. Formará parte del plan estratégico como eje central del desarrollo atlántico y la discusión del ejido. Trabajaremos para que todo el año sea una villa aprovechable y estamos gestionando obras para su jerarquización y puesta en valor.


Finalizando, no quiero dejar pasar este momento en que asumo este nuevo rol, para agradecer la experiencia que me ha tocado vivir, como Presidente de este Concejo. Espero podamos construir una relación madura, desde lo institucional y desde lo político. Jamás pensé ejecutar estrategias que fueran en menoscabo de la Carta Orgánica Municipal, solo solicite lo que creía que la política podía dar, pero como lo repetí una y mil veces, lo institucional es aquello que debe primar, por lo que enfrento el futuro con todas las expectativas de construir lo mejor para la ciudad. 

Por último, quiero recordar a Jorge Ferreira. Mi sentido homenaje a un líder por conducta y valores, con el que compartí muchos años y hoy tengo la posibilidad y la obligación de cumplir muchos de sus anhelos para la ciudad.

Gracias a todos, a mi esposa Laura, a mis hijos Tomás y Agustín, a mi hermano que siempre esta junto a mi, a la familia del corazón, que afortunadamente es muy grande, al equipo de trabajo, a mi partido, a todos los que me votaron, y a los que no me votaron pero me trataron con respeto. Me toca gobernar para todos y pondré todo lo mejor de mí en este camino.

Gracias a todos nuevamente.


Fuente:

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