Discursos acalorados, aulas congeladas, las paradojas del ministerio

La  inoperancia del gobierno en el mantenimiento de las escuelas se pone de manifiesto una vez más por falta de gas en las escuelas.  Las situaciones más significativas se dan en la Escuela Nº 360 de Playas Doradas, porque no pueden conectar un zeppelín  y el colegio Tierras del Sur  de Viedma, donde  Camuzzi dispuso el retiro de los medidores por una pérdida. Desde la Coordinación zonal se informa que el estudiantado no debe concurrir hasta después del receso , sin embargo se obliga a las y los docentes a cumplir el horario en estas condiciones.

La escuela  primaria de Jornada Extendida, de Playas Doradas fue inaugurada el 20 de junio pasado con la presencia del Gobernador Alberto Weretlinek, quien destacó el lugar que tiene para el gobierno la escuela pública “ que tiene los 190 días de clases, a la que todos los días llegamos con el alimento para los chicos, el transporte escolar y el mantenimiento”,  un buen discurso que no se condice con la realidad que vive la comunidad apenas diez días después.
Vale recordar, que la escuela de Viedma era privada y que  en marzo del  2012 el Ministro Marcelo Mango determinó pasarla a la órbita estatal, en un hecho inédito en la provincia, alquilando el inmueble inicialmente por 20.000 pesos mensuales, además de pagar los salarios atrasados al personal docente, con el objetivo  que el estado garantice” a todos los chicos y chicas de Tierras del Sur que sean parte de la educación pública, gratuita e igualadora; que sean parte de la educación concebida como un derecho social, con un eje común y único para los próximos veinte años”, según dichos del propio ministro en ese momento.
En el resto de la provincia, un considerable número de establecimientos educativos  presentan dificultades por falta de gas, agravado por las bajas temperaturas, pero se ven obligadas a continuar con el dictado de clases de manera irregular  por la presión del gobierno que impide la suspensión bajo apercibimiento de sanción a los directivos
Permanentemente presenciamos actos en los que el gobierno provincial  hace alarde de su preocupación por la educación, al mismo tiempo recibimos y acompañamos  denuncias de  comunidades educativas que, en distintos puntos de la provincia, padecen por la falta de insumos, la poca previsión o la desidia de funcionarios puestos a dedo con el único objetivo de hacer cumplir los 190 días de clase a costa de la salud de estudiantes y docentes. Le recordamos a la patronal que los calefactores necesitan algo más que palabras para dar calor.


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