No existe inclusión educativa posible en la precariedad de ideas

El Ministro Marcelo Mango expuso ante los medios que el 99,5 % de las escuelas estaban en condiciones de iniciar las clases después del receso, tal vez tendría que hacer la salvedad de que la escuelas estaban abiertas que no es lo mismo, también se olvidó de mencionar  las escuelas rurales de Jacobacci y Comallo que no tienen clases desde junio por decisión del mismo ministerio que conduce, ni que desde la Secretaría de Trabajo se emitieron informes advirtiendo sobre graves fallas edilicias  en escuelas de Río Colorado.

El 80% de escuelas de la provincia no cumplen con la Ley de Seguridad e higiene en el trabajo-Ley Nacional 19.587 y por consiguiente la ley 24.557 de Riesgos de Trabajo, que incluye los famosos 12 puntos que el ahora Ministro solía reclamar en las marchas en su olvidado pasado sindicalista
El relevamiento realizado por el Departamento de Salud en la Escuela de UnTER puso en evidencia una realidad que incluye establecimientos sin calefacción, con problemas eléctricos, salidas de emergencia soldadas o atadas con cadenas,  niñas/os y jóvenes asistiendo a clases en salones prestados, en aulas hacinadas. En otras por la falta de previsión en el suministro de gas o transporte.
El equipo de Delegadas/os de Salud en la Escuela realizó cuatro relevamientos desde el inicio de clases, en todos se van reconociendo arreglos menores, en algunos casos sumamente rudimentarios como sucedió en la Escuela 343 de Bariloche, donde las mochilas del baño fueron arregladas con piedras y cinta adhesiva.
El problema de los baños se repite en la mayoría de las instituciones relevadas, donde la dificultad menor es la falta de puertas, con todo lo que implica la exposición de niños y niñas hasta un baño compartido para docentes y niños de Jardín en el mismo habitáculo, entre otras situaciones insólitas.
Existen salas de jardín que desarrollan sus actividades en espacios inapropiados, como sucede con el Jardín 112 de Roca, instalado en gamelas, en Catriel funciona detrás del  escenario de una escuela primaria, en Roca los protectores de los calefactores están electrificados y no están instaladas las llaves térmicas.
Un párrafo aparte merecen las escuelas técnicas, como el CET 17 de Roca, que recién inició las clases en Junio, o las escuelas de Bariloche y Catriel que funcionan en escuelas primarias por lo tanto la mayoría de las clases de taller son teóricas o el CET 6 de Viedma donde, por orden judicial, no pueden habilitar el uso de  las máquinas eléctricas.
A este cuadro de situación, se suma, la falta de transporte ,la falta de insumos de limpieza, la falta de espacios adecuados para guardar alimentos, falta de mantenimiento de tanques de agua, techos rotos, goteras, vidrios rotos y una sumatoria de pequeños detalles que por no ser solucionados a tiempo, terminan generando mayores riesgos y costos, no solo materiales, sino también en atención a la salud, especialmente con los docentes.
Evidentemente hay un diferencia enorme entre el discurso y la realidad, no existe inclusión  en la precariedad de recursos, cuando se silencia a las comunidades para cumplir con las estadísticas, niñas, niños y jóvenes tiene iguales derechos no importa el lugar ni la escuela a la que asisten, ese es el verdadero respeto a los derechos humanos que el Ministro Mango y el resto del gobierno deberían aprender.
  

María Inés Hernández, Secretaria de Prensa, Comunicación y Cultura


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